martes, 2 de noviembre de 2010

LA VISITA DE LA PRESIDENTE CRISTINA A CÓRDOBA




Miles de cordobeses, puntanos, santiagueños, tucumanos y santafesinos se reunieron en las afueras de la planta de Santa Isabel de Renault Argentina para escuchar y apoyar la llegada a nuestra ciudad de la Sra. Presidente en su momento más  doloroso y respaldado por las bases populares.
El acto tuvo 3 momentos bien marcados una parte oficial donde se exhibió todo el protocolo, con la entrega de las llaves de la ciudad, con el discurso del Presidente de la Empresa convocante, con la presentación del nuevo modelo que se anunciaba. Cristina descontracturó un poco el momento, se acercó al nuevo automóvil, subió a su comando y como si fuera el partido se sentó frente a su volante. Invitó al presidente de la empresa gala a subir a la butaca del acompañante, y como navegante hizo que le explicara el funcionamiento.

La segunda circunstancia estuvo marcada por el contrapunto que realizaron el Gobernador Schiaretti, en primer término y la presidente Cristina a su finalización. El gobernador, muy hábil saludando a toda la organización política, sindical y a las agrupaciones defensoras de los DDHH, hecho que Cristina aplaudió junto a la multitud,   hablando de un modelo histórico de la córdoba progresista que se proyecta desde el Camino Real de la colonia hasta la Fábrica de Aviones del Brigadier San Martín, y el Cordobazo luchando contra el Onganiato. Y como corolario mostrando que la Dictadura Militar había destruido, junto a las estructuras políticas, los desarrollos económicos.

Cuando toma la palabra, la presidenta agradece la presencia masiva cordobesa, y comienza a hablar de las ventas de automóviles, las exportaciones, la cantidad de patentamientos, y la necesidad de fortalecer el mercado interno. Porque esa creación y fortalecimiento del mercado interno permitieron la superación de la crisis internacional. Fue en esos momentos que la cámara de la pantalla gigante lo enfocó a De la Sota, ex gobernador provincial, aliado de Menem, y hubo una silbatina desde el interior, pero mayor afuera. Allí fue donde Cristina recordó a Néstor y pegó, Dijo que estaba orgullosa de haber sostenido desde siempre la necesidad de un proyecto Nacional y Popular, que no todos podían hacerlo, y que la Dictadura comenzó a destruir el proyecto industrial nacional, pero la década de los ’90 con su programa neo- liberal terminó de destruirla. Desde 2003 se implantó "un modelo de país diferente gracias a la convicción de un hombre que creyó en su pueblo y luchó por un país razonablemente autónomo en un mundo globalizado".Recordando a su esposo recientemente fallecido dijo  que él fue quien bregó por "la reindustrialización del país, por un sólido mercado interno y un fuerte sesgo exportador, desterrando viejas antinomias". Remarcó, además, que ese modelo contempla "trabajo, equidad, igualdad, memoria, verdad y justicia

Como última instancia, pero que ya en algún momento la había avisado, Cristina recorrió las Tribunas, entregándose a su gente, recordando esas rupturas de protocolo de su marido, que llevaban al centro de la multitud a saludar, a besar, a recibir cartas, poemas, banderas. Todo lo que el tumulto quisiera acercarle y acercarse, estaba a disposición. Y fue una larga recorrida entre la batahola, hasta llegar a los autos oficiales y emprender la partida. Una hermosa visita presidencial que Córdoba no tenía hace mucho tiempo, que le tocó en reparto del destino en esta eventualidad, que significaba casi una indagación sobre los comportamientos de la presidenta en su gestión. La provincia y la ciudad la recibieron con los brazos abiertos, con el mayor aliento, y con la mejor disposición para acompañar su proyecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario